El Cabildo de Tenerife confirma el respaldo unánime del sector agrario a la declaración de emergencia hídrica, cuyo trámite comenzó el pasado viernes, después de que el pleno de la corporación aprobara una moción para instar al Consejo Insular de Aguas a impulsar su tramitación.
La presidenta y el vicepresidente del Cabildo, Rosa Dávila y Lope Afonso, respectivamente, junto a los consejeros de Sector Primario y Medio Natural, Valentín González y Blanca Pérez, mantuvieron el pasado 29 de febrero una reunión con representantes de todas las organizaciones agrarias de Tenerife.
La presidenta, Rosa Dávila, aseguró que «las circunstancias requieren de la disposición de vías de comunicación efectivas entre el Cabildo y ustedes para que, en cada momento, dispongan de toda la información sobre las acciones que emprendamos para minimizar las consecuencias de la sequía, poniendo más caudal a disposición del campo tinerfeño de cara a los meses más cálidos». Dávila agregó que «para conseguir ese objetivo es necesario colaborar y trabajar de la mano», apelando «al consenso» entre partidos políticos e integrantes del sector.
Por su parte, el vicepresidente Lope Afonso incidió en que «en función de los datos que manejamos sobre disponibilidad de agua para riego, es necesario que desde la administración habilitemos todas las herramientas que estén a nuestra disposición para mitigar, de cara al verano, los efectos de la situación climatológica».

Desarrollo de la reunión

Ambos compartieron con los agricultores su preocupación por la sequía extrema en la que nos encontramos, y recogieron las demandas planteadas por el sector, que consisten en la convocatoria de una Mesa Insular de la Sequía, así como la creación de un organismo de colaboración técnico administrativo, que serán incorporadas al texto del acuerdo en breve.
La moción para la declaración de la emergencia hídrica, está sustentada en información técnica que destaca las consecuencias de las anomalías térmicas cálidas y el déficit de precipitaciones de los últimos años. Recoge, además, las conclusiones de un Informe de BALTEN sobre la situación actual, que indica que asistimos a una «sequía extrema y de larga duración en las Medianías de la isla de Tenerife».
La moción prosigue exponiendo que las precipitaciones han bajado en todas las estaciones analizadas, entre un 15 y un 40%; y que la evapotranspiración ha subido principalmente en las Medianías con aumentos de entre un 10 y un 25%, en consonancia con el aumento de la temperatura media del aire y el aumento de la radiación solar. Estas situaciones han derivado en que los aportes de agua para los cultivos hayan aumentado al disminuir la precipitación en torno a un 15 y un 30%.
A fecha de 01 de febrero de 2024, cuando ha pasado ya buena parte de la estación habitual de lluvias, el nivel de almacenamiento de las balsas de BALTEN está en el 34,6% (un nivel muy inferior al de la misma fecha del ejercicio anterior, cuando alcanzaba el 52%).
Las circunstancias que se están dando hacen que la continuidad de los cultivos actuales esté comprometida en buena parte de la superficie agrícola de la isla, principalmente en las medianías, si no se ponen en marcha medidas que tendrán que estar respaldadas por esta declaración de emergencia. Los datos técnicos también apuntan a un riesgo crítico de desabastecimiento de agua de cara a los próximos meses, que hace necesarias medidas inmediatas arbitradas por el Cabildo por un procedimiento rápido y eficaz.