Firefly Green Fuels ha anunciado planes para construir una instalación innovadora que convertirá lodos de depuradora en combustible de aviación sostenible (SAF), marcando un avance significativo en la búsqueda de viajes aéreos más ecológicos. La empresa ha llegado a un acuerdo con Haltermann Carless para construir una instalación piloto en Harwich, seguida de una planta a escala comercial, la primera de su tipo, planeada poco después.

Anglian Water proporcionará los lodos de depuradora para la planta piloto, mientras que Chevron Lumus Global suministrará el equipo necesario. Firefly Green Fuels también ha firmado un acuerdo con Wizz Air para la compra de combustible de la planta comercial, valuado en casi mil millones de dólares durante 15 años.

James Hygate, director ejecutivo de Firefly, expresó que estos acuerdos representan un paso importante hacia el desarrollo de una industria SAF sostenible en el Reino Unido, además de generar empleo y crecimiento económico.

Un análisis de la Universidad de Cranfield ha demostrado que el SAF de Firefly puede reducir significativamente las emisiones de CO2 en un 92% en comparación con el combustible fósil para aviones. Sin embargo, The Chemical Engineer señala que es probable que el SAF derivado de aguas residuales deba mezclarse con combustible convencional debido a regulaciones actuales que limitan la proporción de fuentes sostenibles.

Aunque los lodos de depuradora no son una materia prima comúnmente utilizada para producir SAF, su aprovechamiento refleja la creciente demanda por combustibles de aviación más ecológicos. La IATA proyecta un aumento significativo en la producción global de SAF para el año actual, con un volumen estimado de 1,5 millones de toneladas, cinco veces más que en 2022. Esta tendencia subraya la importancia de innovaciones como la de Firefly en la transición hacia una aviación más sostenible.