La ley de etiquetado adecuado de toallitas húmedas de California (AB 818) impulsó un estudio profundo dirigido por agencias estatales de aguas residuales y expertos de la industria. Este estudio, realizado por la Responsible Flushing Alliance (RFA), la Asociación de Agencias de Saneamiento de California (CASA) y la Asociación de la Industria de Telas No Tejidas (INDA), reveló qué materiales están obstruyendo los sistemas de aguas residuales municipales. Adam Link, director ejecutivo de CASA, destacó la importancia de estos datos para mejorar la comunicación y educar a la población sobre qué tirar y qué no por el inodoro.

La investigación se llevó a cabo en dos ubicaciones en California, donde se recolectaron, clasificaron e identificaron más de 1,700 artículos. Kennedy Jenks, una firma de ingeniería, diseñó el estudio y compiló los hallazgos. El objetivo era comprender mejor los riesgos para la salud pública y el medio ambiente causados por los productos inadecuados arrojados por el desagüe, que resultan en costos significativos para las agencias públicas locales.

Los resultados del estudio muestran que más del 99% de los materiales recolectados no deberían haberse tirado por el inodoro. Esto incluye una amplia gama de productos, desde toallitas etiquetadas como «No tirar» hasta toallas de papel y productos menstruales. Matt O’Sickey de INDA destacó que incluso las toallitas con la etiqueta correcta estaban intactas después de pasar por el sistema de alcantarillado, evidenciando su incompatibilidad con el mismo.

Para abordar este problema, la ley exige que los fabricantes etiqueten claramente las toallitas no aptas para el inodoro. Además, la campaña de educación del consumidor #FlushSmart promueve el uso responsable del inodoro, alentando a los consumidores a desechar adecuadamente las toallitas y otros productos etiquetados como «No tirar». Se estima que esta medida podría prevenir la obstrucción de más del 90% de los materiales que actualmente causan problemas en las alcantarillas.