El año pasado, el tifón Hinnamnor ganó notoriedad al convertirse en el primer súper tifón en desarrollarse en una latitud alta de 25°N, causando 36 muertes. Este año, en Osong, Chungcheongbuk-do, un aguacero inesperado provocó inundaciones repentinas con numerosas víctimas, evidenciando fenómenos meteorológicos extremos. El aumento de las temperaturas de la Tierra, relacionado con el cambio climático, está generando tifones más intensos y lluvias torrenciales, dificultando la predicción y mitigación de los daños resultantes.

El profesor Seung-Ki Min y el Dr. Minkyu Lee de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang realizaron un análisis cuantitativo pionero del impacto del calentamiento global en los tifones que afectan la península de Corea. Su investigación, publicada en npj Climate and Atmospheric Science, destaca que el calentamiento global propicia tifones más poderosos y duraderos, causando daños mayores.

La predicción precisa de tifones y la reducción de daños requieren comprender mejor las influencias del calentamiento global. El equipo diseñó una simulación de modelo climático regional de alta resolución para investigar el impacto en la intensidad de los tifones y las precipitaciones extremas. Simularon cuatro tifones fuertes entre 2011 y 2020 en condiciones actuales y contrafactuales sin calentamiento antropogénico, observando un aumento en la intensidad y precipitaciones debido al calentamiento global.

Los resultados indican que el calentamiento global ha amplificado la fuerza de los tifones en la península de Corea, con un impacto más pronunciado en la intensidad máxima. Se prevé que la continua escalada del calentamiento global conduzca a tifones más fuertes y lluvias extremas más frecuentes, subrayando la necesidad de medidas de preparación específicas del sector para enfrentar estos desafíos.