El uso sostenible del agua es un desafío que implica encontrar métodos que satisfagan la demanda sin comprometer su disponibilidad futura. La acumulación de incrustaciones minerales en sistemas de agua es un problema tanto para la industria que depende del tratamiento del agua como para dispositivos domésticos como lavavajillas y calderas, especialmente en áreas donde la desalinización es crucial para proporcionar agua limpia. La solución tradicional ha sido el uso de aditivos potentes pero dañinos, como los fosfonatos, que pueden causar eutrofización y contaminación del agua.

Para evitar estos problemas, el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (IACT-CSIC) está desarrollando un método avanzado y de alto rendimiento con análisis de datos automatizado para promover un uso más sostenible del agua. Investigadores de Francia, Alemania y España, liderados por el IACT-CSIC, han creado un software de visualización fácil de usar que permite evaluar rápidamente el rendimiento de diversos agentes anti-incrustaciones en diferentes condiciones. Esto facilita la comparación directa de aditivos y mezclas.

En los experimentos, el método demostró ser fiable para medir la efectividad de inhibidores de incrustaciones en aguas duras y agua de mar, y puede adaptarse a experimentos más complejos. Esta herramienta acelerará la identificación de inhibidores efectivos, contribuyendo a prácticas sostenibles en la industria del tratamiento de agua.

El software, desarrollado en código Python abierto, ofrece herramientas de cálculo y visualización que permiten una evaluación intuitiva de aditivos individuales y sistemas de múltiples componentes. También puede adaptarse a condiciones experimentales específicas, como componentes de suciedad en lavavajillas o compuestos orgánicos en procesos de desalinización. Estos métodos acelerarán el desarrollo de inhibidores de incrustaciones y apoyarán la creación de formulaciones sostenibles.

Actualmente, se está desarrollando una versión mejorada del software que incluirá algoritmos de aprendizaje automático para optimizar la selección de nuevos aditivos sostenibles. Esto será clave para hacer más rentable la operación de desaladores y combatir las sequías en la región mediterránea. El proyecto ha recibido financiación de BASF SE y la Junta de Andalucía.

Fuente: CSIC