Una nueva investigación sugiere que el ultrasonido podría ser útil en el tratamiento de las sustancias químicas dañinas conocidas como PFAS para eliminarlas del agua subterránea contaminada. Estas sustancias, utilizadas en productos como utensilios de cocina, ropa impermeable y productos de cuidado personal, son perjudiciales para la salud humana. Sin embargo, son difíciles de eliminar del medio ambiente debido a sus enlaces químicos resistentes.

Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio llevaron a cabo experimentos que demostraron que la degradación ultrasónica, un proceso que utiliza el sonido para descomponer estas sustancias, fue efectiva, especialmente para los compuestos más pequeños de PFAS. Esto contrasta con otros métodos de tratamiento que tienen dificultades con los PFAS más pequeños.

El ultrasonido funciona emitiendo sonido a una frecuencia más baja que la utilizada en imágenes médicas, creando burbujas de cavitación que generan calor y rompen los enlaces de carbono y flúor en los PFAS, haciéndolos inofensivos. A pesar de que este método puede ser costoso y consumir mucha energía, se considera una opción importante para proteger el agua subterránea.

El estudio sugiere que los científicos y las agencias gubernamentales deberían considerar el uso del ultrasonido en futuras tecnologías de tratamiento y en combinación con otros enfoques. A medida que las industrias reducen el uso de PFAS y las agencias reguladoras trabajan para aumentar la conciencia pública sobre su peligro, esta investigación destaca la importancia de encontrar métodos efectivos para eliminar estas sustancias tóxicas del medio ambiente y del agua potable. Además, el estudio plantea la posibilidad de desarrollar dispositivos de filtración de agua de alta energía para uso doméstico en el futuro.

 

Fuente: Universidad Estatal de Ohio