Gavà es una municipio en la provincia de Barcelona, comprometida con la economía circular, un concepto importante que lo transladan en diferentes iniciativas para dar impulso a las aguas no convencionales y reutilizar aguas regeneradas para el riego y otras funciones relacionadas con el mantenimiento de la ciudad.

La instalación de Recaigua es una de las iniciativas que se enmarca en la estrategia Gavà Circular, que impulsan conjuntamente el Ayuntamiento de Gavà, Aigües de Barcelona y Cetaqua a través de un alianza público-privada.

Gavà, pionera en el ahorro hídrico

Con RECAIGUA, un punto de recarga inteligente de agua subterránea regenerada, permite al Ayuntamiento ahorrar hasta 3.000 metros cúbicos de agua potable cada año en el riego y la limpieza de las calles, lo que es especialmente relevante en situaciones de sequía como la actual. Además, se está trabajando en una segunda instalación de agua regenerada que pueda proveer a las empresas del parque empresarial que necesiten este recurso.

La regeneración del agua se presenta como un factor clave en la reducción del consumo de agua en los usos principales del municipio, tanto agrícolas como urbanos no potables. Esto se confirma a través del cálculo de la huella hídrica, donde Gavà ha sido una ciudad pionera. Además, Gavà fue la primera ciudad en España en suscribir los principios de Water Wise Cities, promovidos por la Internacional Water Association para fomentar un uso racional de los recursos hídricos.

La apuesta de Gavà por la economía circular también se refleja en otros proyectos, como el Hub ECCUS de Economía Circular y Ciudades Urbanas Sostenibles.

Recientemente el proyecto Gavà Circular, impulsado por el Ayuntamiento de Gavà en colaboración con Aigües de Barcelona y Cetaqua, ha recibido un accésit en los Premios BASF de Economía Circular.

 

El 27 % de la demanda para riego agrícola se cubre con agua regenerada

Gavà ha llevado a cabo por primera vez el cálculo de su huella hídrica, un indicador de la apropiación humana del agua que detalla los diferentes usos del agua, el consumo y la contaminación. Aigües de Barcelona y Cetaqua han desarrollado una metodología propia que permite evaluar el uso de agua dulce en Gavà para desarrollar la actividad y servicios que tienen lugar en el municipio (incluyendo agricultura, industria y comercio, uso doméstico…).

En el caso de Gavà, debido a la tipología de municipio, la producción agrícola local tiene un peso relevante en la huella hídrica, ya que supone un 54,1% de su total. El agua de red supone el 40,7%, del que un 30,9% corresponde al consumo doméstico, un 7,4% al consumo industrial y comercial y un 2,5% del municipal.

El proyecto ha permitido identificar oportunidades para reducir el impacto en el municipio. De los resultados se desprende el papel clave que tiene el agua regenerada. Regenerar implica someter el agua depurada a un nuevo tratamiento para que pueda reutilizarse para diferentes usos como el riego de parques y jardines, la limpieza de las calles o la agricultura, entre otros.

El uso de agua regenerada en Gavà, en usos ambientales y agrícolas, ha permitido reducir parte de su huella hídrica. Se estima que el 27,15% de la actual demanda de agua para el riego agrícola está cubierta con agua regenerada. Un mayor despliegue de este recurso permitiría cubrir hasta el 100% de la demanda hídrica la zona agrícola del Baix Llobregat, garantizando la disponibilidad y la calidad de agua de forma constante y promoviendo la producción agrícola sostenible y local.

Por otra parte, el despliegue de los sistemas de puntos de carga de agua regenerada por riego de zonas verdes o para la limpieza de calles permitiría reducir también la huella hídrica asociada a los distintos usos municipales hasta un 60,6%.

 

El huerto urbano Regreen

El huerto urbano Regreen es una proyecto piloto para impulsar el uso de aguas regeneradas está promovido por Aigües de Barcelona y Cetaqua junto con el Ayuntamiento de Gavà. Este proyecto piloto de innovación pretende demostrar el potencial del uso del agua regenerada para la agricultura urbana.

Se trata de una iniciativa público-privada de innovación que tiene por objetivo contribuir a la economía circular en el Área de Barcelona dando una segunda vida al agua y así hacer frente a un contexto de emergencia hídrica que genere oportunidades de desarrollo sostenible.

La finalidad es utilizar agua regenerada para la agricultura hidropónica, que cultiva plantas utilizando sustratos minerales en vez de suelo agrícola, así se ahorra consumo de agua y fertilizantes y se consiguen cultivos de alta calidad mediante el control de las dosis de nutrientes. Estos tipos de cultivos pueden desarrollarse en condiciones desfavorables, como por ejemplo en ciudades con poca agua y espacio, lo que supone una gran ventaja respecto a la agricultura mediante el riego convencional.

 

La remodelación de la depuradora de Gavá

Las obras de la EDAR de Gavà-Viladecans han consistido en la reconversión integral de un proceso de depuración convencional, a un proceso mixto mediante sistemas de biorreactores con membranas (MBR) y biopelícula sobre soporte móvil (IFAS), cada uno con una capacidad de 32.000 m³/día.

La última remodelación de la depuradora, se desarrolló por la UTE Ferrovial-Agroman – Cadagua entre 2008 y 2010 con el fin de dar cumplimiento a las directivas comunitarias respecto a la calidad del agua tratada y su reutilización en el medio natural.

Esta actuación ha supuesto la incorporación en el tratamiento biológico del proceso de eliminación de nutrientes (nitrógeno y fósforo) con el objetivo de proteger la calidad de las aguas de los espacios naturales. Se ha reducido su capacidad a 64.000 m³/día, valor suficiente para los caudales y cargas a tratar.

El 50% del caudal total de la depuradora se puede tratar mediante un tratamiento terciario que consta básicamente de un sistema de biorreactores de membranas (MBR), con membranas de ultrafiltración de fibra hueca, y desinfección con rayos ultravioleta. De este proceso se obtiene un agua regenerada de gran calidad apta para su reutilización en distintos ámbitos, lo que es fundamental para preservar la laguna de la Murtra, un espacio natural protegido de especial sensibilidad ambiental, y también para preservar los recursos hídricos disponibles.

Para el resto del caudal se utiliza un sistema de tratamiento de soportes móviles (IFAS – Integrated Fixed Film Activated Sludge). Ambas tecnologías han permitido aprovechar gran parte de la obra civil de las instalaciones de tratamiento biológico convencional, minimizando las necesidades de ocupación de espacio para la ampliación de la depuradora en cuanto a lo que a calidad del efluente se refiere.

Las membranas UF instaladas en la línea 1 son membranas de fibra hueca afuera-dentro y de paso inferior a 0,04 micras, lo que permite lograr un agua terciaria de gran calidad, con un contenido de sólidos inferior a 1mg/l. Este tipo de membrana, debido a su gran durabilidad (> 10 años totalmente contrastada) y a su baja demanda de energía de aireación (alcanzando los 0,26 N m³ /h/ m² a una presión de sumergencia de 0,26 bar) consigue alcanzar el menor coste de explotación propio de un sistema MBR.

En la línea 2 de dicha remodelación se ha incorporado a los reactores existentes un sistema de tratamiento con soportes móviles (IFAS), correspondiente a la tecnología Hybas de AnoxKaldnes. Para el dimensionado del proceso se empleó un procedimiento de diseño contrastado con simulaciones mediante el uso de una herramienta informática que combina los modelos de fangos activos ASM  y el modelo biopelícula con coloide, en la plataforma de simulación WEST.

Después del espesado de los fangos, ya sea procedente de la decantación primaria (por gravedad) o de la ultrafiltración de la línea MBR y de la decantación secundaria de la línea IFAS (centrifugación), se someten a una digestión anaerobia y posteriormente se almacenan y se deshidratan por centrifugación mediante decantadores centrífugos.

El principal destino de estos una vez tratados es la agricultura. Un subproducto de la digestión anaerobia es el biogás, compuesto en un 65% por gas metano. Éste se utiliza para cogenerar electricidad mediante un motogenerador, que a su vez se emplea en el consumo de la planta, y el calor se utiliza para calentar los digestores, manteniendo la temperatura óptima de trabajo (35 ºC).