Incatema se encuentra en la fase final de ejecución de las actividades de puesta en marcha de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) construida en Cambérène, al norte de Dakar, Senegal. Estas pruebas son esenciales antes de la entrega oficial de la obra a la Oficina Nacional de Saneamiento de Senegal (ONAS). El objetivo principal es asegurar el funcionamiento óptimo de todos los componentes y procesos de la EDAR. La entrega final al cliente, ONAS, está programada para este año.

Durante las pruebas de puesta en marcha de la EDAR, Incatema ha confirmado la eficacia de todos los procesos de depuración de aguas residuales (primario, secundario y terciario). Se ha verificado que las aguas tratadas son seguras y respetuosas con el medio ambiente, aptas para su reutilización en actividades agrícolas, riego de parques y jardines, o para su retorno al entorno natural.

En esta etapa, tras confirmar la correcta ejecución de los procesos de depuración, Incatema está llevando a cabo pruebas de biogás, generado por la planta para su aprovechamiento energético a través de cogeneración eléctrica por combustión. Además, se están realizando pruebas de deshidratación de los lodos generados en el tratamiento primario y secundario de las aguas.

Los lodos, una vez deshidratados mediante procesos mecánicos, pueden ser utilizados en la agricultura después de un tratamiento de secado definitivo y conversión en compost, o como combustible sólido una vez transformados en pellets.

Fernando Díaz, director de Infraestructuras de Incatema, destaca que la EDAR de Cambérène cumple con el objetivo de contribuir a la economía circular, ya que produce materias primas mediante la valorización de los lodos y actúa como fuente de energía a través de la cogeneración eléctrica con biogás.

La ampliación y mejora de la EDAR de Cambérène forma parte del Plan Medioambiental del Gobierno de Senegal para la descontaminación del Norte de Dakar. La financiación de la infraestructura, con un costo de 32 millones de euros, ha sido proporcionada por el Banco de Desarrollo Islámico. Una vez operativa de manera definitiva, la EDAR tratará las aguas residuales de una población de más de 1,6 millones de habitantes, con una capacidad de tratamiento significativa.