Un informe reciente de China Water Risk pone de relieve el impacto creciente de los centros de datos en China y el rápido desarrollo de la inteligencia artificial en el consumo de agua del país. Revela que estos centros consumen 1.300 millones de metros cúbicos de agua anualmente, cifra que se espera supere los 3.000 millones para 2030.

Los centros de datos dependen del agua para refrigeración y también indirectamente a través de la generación de electricidad. Con el aumento previsto en el número de centros de datos en China, se espera un aumento significativo en el consumo de agua. Además, el informe «¿Las TIC de China se están agotando?» destaca las demandas considerables de agua de las tecnologías de IA generativa, como los chatbots, que necesitan agua para refrigeración.

Para abordar estos riesgos hídricos derivados del sector de las TIC, el informe enfatiza la necesidad de mejorar la eficiencia energética y hídrica. Exhorta a las empresas tecnológicas a evaluar los riesgos climáticos y hídricos y a desarrollar estrategias unificadas para mitigarlos. Además, insta a los gigantes tecnológicos chinos a aspirar a estados de «agua neutral» o «agua positiva», reponiendo más agua de la que consumen.

Los esfuerzos para reducir el uso del agua incluyen la restauración de cuencas, el aumento de la eficiencia hídrica y la recolección de agua de lluvia. Se esperan acciones gubernamentales como regulaciones más estrictas para el sector de las TIC con el fin de mejorar la gestión de los recursos hídricos.

Según el informe, la rápida expansión de los centros de datos y la IA en China presenta un desafío importante para sus recursos hídricos. Es crucial que las empresas de TIC reduzcan proactivamente su huella hídrica y fomenten prácticas sostenibles de gestión del agua.