Las cervecerías generan y descartan miles de toneladas de levadura excedente anualmente. Investigadores del MIT y Georgia Tech han desarrollado una forma de reutilizar esta levadura para absorber plomo del agua contaminada mediante un proceso llamado biosorción. La levadura encapsulada en hidrogeles puede filtrar y eliminar el plomo del agua, haciendo que las células de levadura sean fácilmente extraíbles.

El equipo, liderado por Patricia Stathatou y Devashish Gokhale, demostró que la levadura encapsulada en cápsulas de hidrogel puede absorber eficientemente plomo y otros metales pesados. Las cápsulas son porosas, permitiendo que el agua entre y la levadura atrape el plomo, sin liberar la levadura al agua.

Este método podría ser utilizado tanto en filtros domésticos como en plantas de tratamiento de agua. La levadura encapsulada es biodegradable y benigna, lo que representa una ventaja sobre las tecnologías tradicionales. Además, es una solución económica y sostenible, con potencial para impactar positivamente en comunidades de bajos ingresos afectadas por la contaminación del agua.

Según los investigadores, este proceso probablemente consumiría menos energía que los procesos fisicoquímicos existentes para eliminar trazas de compuestos inorgánicos del agua, como la precipitación y la filtración por membrana.

Después de evaluar la robustez mecánica de las cápsulas cargadas de levadura, los investigadores construyeron un biofiltro de lecho compacto de prueba de concepto, capaz de tratar agua contaminada con trazas de plomo y cumplir con las pautas de agua potable de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. mientras funciona de forma continua durante 12 días.

Los investigadores están explorando la posibilidad de reciclar y reemplazar la levadura una vez agotada, así como de usar materias primas derivadas de la biomasa para fabricar hidrogeles. También están investigando la aplicación de esta tecnología para capturar otros contaminantes, como PFAS y microplásticos, ampliando así su utilidad futura.