Un equipo de investigadores de la Escuela Técnica Superior de la Construcción (ETSEM) de la Universidad Politécnica de Madrid está explorando el potencial de utilizar aguas residuales y de lluvia como una fuente de energía para calentar y enfriar edificios urbanos. Su estudio se centra en evaluar cómo estas fuentes subutilizadas podrían impactar en el suministro energético de los edificios, particularmente en uno de bajo consumo energético situado en Madrid.

El equipo liderado por Inmaculada Martínez, investigadora de la ETSEM, se propuso determinar si el aporte energético de las aguas residuales podría satisfacer la demanda térmica anual para calefacción y refrigeración de un edificio modelo. Consideraron factores como la estacionalidad, el impacto de las aguas pluviales en el sistema de alcantarillado y la eficiencia de los intercambiadores de calor.

Los resultados obtenidos muestran que las aguas residuales con un caudal superior a 5 l/s podrían proporcionar suficiente energía térmica para cubrir las necesidades de un edificio de oficinas. La eficiencia, según afirman, es más alta en calefacción que en refrigeración, superando en más del 22% a los sistemas geotérmicos.

El caudal resultó ser el parámetro más influyente en el cálculo de la potencia máxima disponible en la red de alcantarillado. Además, la temperatura constante de las aguas residuales urbanas durante todo el año las hace una fuente alternativa de energía favorable.

Este estudio proporciona datos valiosos para la colocación y dimensionamiento de los intercambiadores de calor en sistemas de alcantarillado, contribuyendo así a establecer prácticas más eficientes en la gestión de recursos energéticos urbanos. La investigación destaca la importancia de considerar el agua no solo como un residuo a desechar, sino como un recurso valioso con un gran potencial para la generación de energía renovable.

En conclusión, la valorización de recursos energéticos como las aguas residuales y de lluvia en entornos urbanos presenta una oportunidad significativa para una gestión más eficiente y sostenible de la energía. Este estudio representa un paso importante hacia la identificación y explotación de estos recursos, contribuyendo así a un enfoque más circular y eficiente en la gestión de los desperdicios energéticos en nuestras ciudades.