Investigadores de la Universidad de Saint Louis han descubierto altas concentraciones de microplásticos en un sistema de cuevas en Missouri que había estado cerrado al público durante 30 años. Elizabeth Hasenmueller y su equipo publicaron sus hallazgos en las revistas Science of the Total Environment y Water Research. Encontraron niveles significativos de microplásticos en la cueva de Cliff Cave, en el condado de Saint Louis, Misuri. Este estudio se centró en entender la presencia y el transporte de microplásticos en entornos subterráneos, un área poco investigada hasta ahora.

Descubrieron que las inundaciones aumentan la cantidad de microplásticos en la cueva, ya que estas partículas se desplazan con el agua. Los microplásticos estaban concentrados principalmente cerca de la entrada de la cueva y en los sedimentos. La investigación también reveló que los microplásticos estaban casi 100 veces más concentrados en los sedimentos que en el agua de la cueva, y permanecían allí incluso después de que el agua de las inundaciones retrocediera.

A pesar de estar aislada de los humanos durante décadas, la cueva aún mostraba la presencia de microplásticos, posiblemente debido a la contaminación proveniente de áreas residenciales cercanas. Esto resalta la importancia de la densidad de población como un factor clave en la distribución de microplásticos en la naturaleza.

El estudio también subraya que los microplásticos no solo afectan al medio ambiente, sino que también pueden tener un impacto en la vida silvestre que habita en la cueva, como murciélagos y anfibios. Por lo tanto, se insta a realizar más investigaciones para comprender mejor la amenaza que representan los microplásticos para estos ecosistemas subterráneos y tomar medidas para protegerlos. Además, se sugiere que a nivel individual y social, se reduzca el uso de plásticos, especialmente textiles sintéticos, para abordar este problema de contaminación ambiental.

 

Fuente: Universidad de San Luis