En países desarrollados como Japón, los sistemas de aguas residuales están envejeciendo y deteriorándose, enviando contaminantes a los cuerpos de agua locales. Los métodos convencionales para detectar fugas a menudo no son efectivos debido a la dificultad de localizar fugas en sistemas enterrados a gran profundidad.

Investigadores han propuesto utilizar los niveles de cafeína, un contaminante doméstico común, para identificar posibles fugas en los sistemas de aguas residuales. Este enfoque fue detallado en un artículo publicado en Environmental Chemistry Letters el 5 de abril de 2024.

Noriatsu Ozaki, profesor asociado de la Universidad de Hiroshima, explicó que aunque los sistemas de alcantarillado se separaron del drenaje pluvial hace 50 años, las fugas de aguas residuales son una preocupación creciente debido al envejecimiento de las tuberías.

Entre junio de 2022 y mayo de 2023, los investigadores recolectaron muestras de agua de drenajes pluviales durante períodos secos en seis áreas urbanas, así como de agua de lluvia, charcos y aguas residuales domésticas. Analizaron varios productos químicos domésticos, incluidos compuestos de fragancias, cafeína y benzofenona.

Los resultados mostraron que la cafeína, al ser menos frecuente en el agua de lluvia y charcos, es un marcador más efectivo para detectar fugas en comparación con otros compuestos químicos como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y la benzofenona, que están presentes en altos niveles en todas las fuentes de agua.

La investigación concluye que la cafeína podría ser una herramienta útil para identificar fugas en los sistemas de aguas residuales, debido a su estabilidad en el agua y la clara diferencia de concentración entre aguas residuales y fuentes naturales. Los investigadores planean desarrollar tecnologías de diagnóstico para localizar fugas utilizando trazas de sustancias químicas orgánicas como indicadores.

Esta investigación fue apoyada por la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia y contó con la colaboración de Tomonori Kindaichi y Akiyoshi Ohashi de la Universidad de Hiroshima.