Un equipo de químicos medioambientales de la UFZ llevó a cabo un exhaustivo estudio sobre la presencia de sustancias químicas en cursos de agua europeos, abarcando desde grandes ríos como el Elba, Danubio y Rin hasta arroyos en regiones agrícolas de Alemania y la Península Ibérica. Analizaron 445 muestras de 22 ríos, detectando 504 de 610 sustancias químicas, incluyendo pesticidas, productos farmacéuticos, tensioactivos y otros contaminantes. Las muestras revelaron hasta 200 microcontaminantes orgánicos en cuatro casos, destacando 241 sustancias químicas en una muestra del Danubio.

Entre las sustancias detectadas, el estudio resalta la presencia frecuente de N-acetil-4-aminoantpirina, un producto de degradación del analgésico metamizol, cuyos efectos en los ecosistemas acuáticos aún son desconocidos. Además, identificaron el anticonvulsivo carbamazepina y los insecticidas diazinón y fipronil, superando los umbrales de riesgo crónico para invertebrados en más de 70 sustancias, con consecuencias en el desarrollo y la reproducción de organismos acuáticos.

El estudio subraya la preocupación por la variedad y la combinación de sustancias químicas en las masas de agua, con el Dr. Eric Carmona destacando la falta de conocimiento sobre los efectos aditivos de estas sustancias mezcladas. Se aplicó el concepto de huella química para evaluar el impacto en la calidad del agua y se encontró que el 74% de las muestras superaron los valores límite científicos, siendo el riesgo más alto para los crustáceos.

A pesar de las medidas de mejora, los investigadores concluyen que persisten demasiadas sustancias químicas en las aguas europeas, instando a incluir más productos químicos en el monitoreo de la Directiva Marco del Agua de la UE. También resaltan la necesidad de más datos de medición y la importancia de evaluar las mezclas de sustancias químicas para comprender mejor sus efectos en los organismos acuáticos. Los resultados del estudio se publicaron en la revista Environment International.