Un equipo internacional de científicos ha descubierto altos niveles de metales tóxicos en fertilizantes minerales de fosfato a nivel mundial utilizando una nueva herramienta para identificar la propagación y el impacto de estos contaminantes en el suelo, los recursos hídricos y el suministro de alimentos.

«Si bien los fertilizantes minerales de fosfato son esenciales para la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria global, encontramos altos niveles de metales tóxicos en muchos fertilizantes», señaló Avner Vengosh de la Universidad de Duke. Los metales identificados incluyen cadmio, uranio, arsénico, vanadio y cromo.

El estudio, que analizó fertilizantes fosfatados de los principales países mineros, desarrolló un método basado en el análisis de isótopos de estroncio para rastrear la fuente y el impacto de estos metales en el medio ambiente. Robert Hill, autor principal y estudiante de doctorado en Duke, explicó que los isótopos de estroncio en las rocas de fosfato y los fertilizantes producidos de ellas tienen una «huella» química única que coincide con su fuente original.

El análisis de 76 rocas de fosfato y 40 fertilizantes de regiones productoras, como el oeste de EE.UU., China, India, África del Norte y Medio Oriente, reveló variaciones en las concentraciones de metales tóxicos. Los fertilizantes de EE.UU. y Medio Oriente mostraron niveles más altos de uranio, cadmio y cromo, mientras que los de China e India tenían mayores concentraciones de arsénico.

Los resultados, publicados muestran que los isótopos de estroncio son una herramienta eficaz para rastrear la contaminación ambiental. Esto permite identificar, contener y remediar la contaminación relacionada con los fertilizantes, contribuyendo a una agricultura más segura y sostenible.