Un equipo de científicos ha destacado la insuficiencia de los métodos actuales para medir la contaminación plástica en los ríos, ya que no consideran los fragmentos que se sumergen bajo la superficie del agua. Estas partículas, denominadas «plásticos invisibles», pueden permanecer suspendidas debajo de la línea de agua o hundirse en el lecho del río, lo que supone un riesgo para la ecología fluvial. El estudio, liderado por James Lofty de la Universidad de Cardiff, junto con investigadores del Instituto de Tecnología de Karlsruhe y Deltares, propone un nuevo enfoque para identificar y contabilizar estos plásticos no flotantes.

Publicado en Water Research, el artículo describe cómo los plásticos invisibles se desplazan en los ríos y presenta un método innovador para su seguimiento. El equipo realizó experimentos vertiendo más de 3.000 elementos plásticos en canales de agua diseñados para simular condiciones fluviales reales, utilizando cámaras de alta precisión para rastrear sus movimientos milimétricamente. Estos datos se utilizaron para adaptar ecuaciones físicas desarrolladas previamente para sedimentos, permitiendo predecir con un 10% de precisión la cantidad de plástico que viaja en los ríos.

Los resultados revelaron que los plásticos que se hunden, con diferentes formas y tamaños, pueden transportarse de diversas maneras en los ríos, desafiando la concepción anterior de que siempre se hunden a una velocidad constante. Este descubrimiento tiene implicaciones significativas para comprender el transporte de la contaminación plástica en entornos fluviales.

El equipo enfatiza que su método podría ofrecer estimaciones más precisas de la cantidad total de contaminación plástica en los ríos y ser implementado en cualquier cuerpo de agua, ya que se basa en ecuaciones bien establecidas para sedimentos. Además, planean colaborar con la industria para mejorar la comprensión y la mitigación de la contaminación plástica en los ríos, proporcionando información valiosa para la planificación de estrategias de limpieza efectivas.

En resumen, este estudio resalta la necesidad de abordar la contaminación plástica subacuática y ofrece un enfoque innovador para su medición y seguimiento en los ríos, lo que podría conducir a una mejor gestión y conservación de estos ecosistemas vitales.