Un nuevo análisis basado en datos de cumplimiento del Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania revela el potencial de extraer hasta el 40% de la demanda nacional de litio de las aguas residuales de los pozos de gas de esquisto de Marcellus, si se logra una extracción eficiente.

Según Justin Mackey, investigador del Laboratorio Nacional de Tecnología Energética de Pensilvania, y estudiante de doctorado en el laboratorio de Daniel Bain, profesor asociado de geología y ciencias ambientales en la Escuela de Artes y Ciencias P. Dietrich, el laboratorio ya puede extraer litio del agua con más del 90% de eficiencia.

El esquisto Marcellus contiene estratos intercalados de ceniza volcánica, donde el litio se ha separado de la ceniza volcánica y se ha integrado en los fluidos. Este aspecto geológico es clave para entender el potencial de extracción de litio en esta región.

El litio es considerado un elemento crítico por el Servicio Geológico de Estados Unidos, lo que ha impulsado la búsqueda de fuentes locales de producción. Actualmente, gran parte del litio se extrae de estanques de salmuera en Chile y se procesa en China. La designación de elemento crítico por parte del gobierno de EE. UU. impulsa la producción local de litio para 2030.

A diferencia de las operaciones mineras tradicionales, el enfoque en las aguas residuales del esquisto Marcellus, el un gran depósito de gas natural que se extiende en varios estados del noreste de los Estados Unidos, representa una oportunidad única para aprovechar un flujo de desechos en busca de un uso beneficioso.

Los investigadores no quedaron sorprendidos al encontrar litio en las aguas residuales del esquisto Marcellus, dado que ya sabían que el agua reciclada en el fracking hidráulico recoge minerales y elementos del esquisto. Sin embargo, la falta de mediciones precisas previas dificultaba cuantificar el recurso disponible.

El gas de esquisto se extrae de las formaciones de rocas de esquisto bajo tierra a través de un proceso llamado fracturación hidráulica o «fracking». Aunque la producción de gas de esquisto ha tenido un impacto significativo en la industria energética en los Estados Unidos y ha cambiado el juego para la economía y la independencia de la energía. Si bien la industria ha enfrentado importantes preocupaciones medioambientales y que vienen apoyandose en las nuevas tecnologías para mitigar estos impactos.

Gracias a los requisitos reglamentarios de Pensilvania, el equipo de investigación pudo realizar un análisis detallado y publicar sus resultados. 

Este hallazgo no solo promete reducir la dependencia de fuentes extranjeras de litio, sino que también ofrece una estrategia más sostenible para gestionar los residuos industriales, alineándose con los principios de ecología y sostenibilidad. La investigación abre puertas para futuros estudios y desarrollo tecnológico en la extracción y utilización de litio de fuentes no convencionales, marcando un paso importante hacia soluciones energéticas más limpias y eficientes.

 

Fuente: US Energy Department