Un estudio dirigido por la Universidad Griffith revela que los cambios climáticos y en el uso de la tierra están generando alteraciones significativas en el almacenamiento global de agua terrestre, afectando eventos climáticos extremos como inundaciones y sequías. El estudio, publicado en One Earth, examinó el almacenamiento de agua terrestre y proyectó cambios futuros bajo tres escenarios socioeconómicos y climáticos distintos. Estos escenarios incluyen uno con crecimiento económico equilibrado, otro con rivalidad regional y alto uso de energía, y un tercero impulsado por combustibles fósiles con rápido crecimiento económico.

Según el Dr. Adeyeri Oluwafemi, autor principal del estudio, los cambios climáticos y de uso de la tierra están alterando los patrones y las cantidades de lluvia, afectando el ciclo natural del agua proveniente de aguas subterráneas, ríos y precipitaciones. El almacenamiento de agua terrestre desempeña un papel crucial en el bienestar humano, y su déficit podría provocar graves problemas como escasez de agua, inseguridad alimentaria, degradación del hábitat y extinción de especies.

El acceso a conjuntos de datos a largo plazo es un desafío, pero los hallazgos resaltan la importancia de comprender los efectos del cambio climático en el almacenamiento de agua. Los cambios en este almacenamiento afectan estructuras ecológicas y sociales, como humedales, aguas subterráneas, lagos y la gestión del agua en la agricultura. Los resultados subrayan la necesidad de políticas que consideren los efectos del cambio en el almacenamiento de agua para la mitigación y adaptación al cambio climático, así como la implementación de enfoques de gestión sostenible de la tierra.

Los modelos climáticos son herramientas valiosas, pero las limitaciones para capturar detalles a escala fina y procesos microfísicos pueden magnificar sesgos. La corrección de estos sesgos y la combinación de resultados de modelos climáticos y observaciones de sensores remotos son esenciales para mejorar la precisión de las proyecciones futuras del agua dulce disponible. El estudio también destaca cómo los cambios estacionales en factores climáticos, como los vientos, afectan el almacenamiento de agua, causando sequías más frecuentes o lluvias intensas. A medida que el cambio climático modifica el ciclo hidrológico global, se anticipan cambios significativos en la distribución, cantidad y momento de los componentes del almacenamiento de agua.