El Gobierno de Asturias pondrá en marcha en Teverga un proyecto piloto de digitalización del ciclo integral agua para mejorar la gestión del recurso hídrico y monitorizar en tiempo real el estado de toda la red de saneamiento, depuración y distribución del municipio.
El proyecto ha sido presentado esta mañana en Teverga por Vanesa Mateo, directora general del Agua, durante una reunión con el alcalde del municipio, Adrián Gayo. Según ha explicado, esta iniciativa se enmarca dentro del Perte de Digitalización del Agua y en el interés del Gobierno de Asturias de trasladar las nuevas tecnologías de la información a los municipios rurales, con poblaciones dispersas o características singulares. Teverga y Luarca serán los dos municipios en los que se probarán estas tecnologías con el objetivo de su réplica en otros concejos.

Proyecto piloto de digitalización del ciclo integral agua

El proyecto contempla la instalación de instrumental en los principales puntos de captación del recurso y de la red de distribución del agua potabilizada, con el fin de medir el caudal en las captaciones y también el caudal fluyente o no captado, la entrada y salida a los depósitos, así como su nivel mediante la colocación de sondas de calidad del agua.
En la parte de saneamiento se monitorizarán tanto las depuradoras como los colectores y sus alivios, para conocer la cantidad de agua y su calidad y cómo se comportan los sistemas de depuración.
En zonas como Teverga, con muchas instalaciones dispersas, la incorporación de esta tecnología permitirá detectar en remoto incidencias en la red, como pérdidas o fallos en las infraestructuras, y optimizar los medios de los que disponen el ayuntamiento para concentrarlos en las tareas que realmente los requieren.
 Además de un control en continuo, mediante una nueva plataforma de análisis y gestión de los datos recibidos desde el Principado de Asturias se van a desarrollar algoritmos que utilicen todos los datos disponibles para realizar predicciones de disponibilidad de recursos, lo que permitirá predecir posibles situaciones de falta de agua en caso de escenarios de estrés hídrico.