El Centro Mortenson en Ingeniería Global y Resiliencia de la Universidad de Colorado en Boulder, en colaboración con Castalia Advisors, ha sido encargado por el Resilient Water Accelerator (RWA) de WaterAid, la Iniciativa Voluntaria de Integridad del Mercado de Carbono (VCMI) y HSBC para trazar un camino hacia una economía verde y un futuro resiliente para el suministro mundial de agua respaldado por mercados voluntarios de carbono.

El informe recién publicado, titulado «Descarbonizar el agua: aplicar el mercado voluntario de carbono hacia la seguridad hídrica global», revela que podrían ahorrarse más de 1.600 millones de toneladas de emisiones de CO2 anuales en el sector mundial del agua, lo que equivale a casi la mitad de las emisiones anuales de la UE, subrayando así la importancia de situar el agua en el centro de la acción climática.

Evan Thomas, director del Centro Mortenson de Ingeniería y Resiliencia Global y coautor del informe, destaca la necesidad de financiar soluciones de seguridad hídrica, destacando que el agua es un problema local pero que puede integrarse en una economía global de créditos de carbono. Se podrían generar más de 1.600 millones de créditos de carbono anuales a partir de proyectos de seguridad hídrica, lo que incentivaría acciones cruciales para garantizar la disponibilidad de agua para todos.

Los sistemas resilientes de agua, saneamiento e higiene son esenciales para construir comunidades saludables y economías prósperas, y el riesgo de estrés hídrico en las comunidades vulnerables aumenta la fragilidad climática, política y económica, según el informe Global Top Risks 2024.

La investigación propone la generación de créditos de carbono a partir de proyectos que no solo reduzcan las emisiones, sino que también beneficien la seguridad hídrica, como mejorar el acceso al agua potable en países en desarrollo o reducir las emisiones de metano de letrinas y plantas de tratamiento de aguas residuales.

El estudio identifica las áreas dentro del sector del agua donde se pueden lograr mejoras significativas en términos de reducción de emisiones, como el carbono azul costero, el tratamiento de aguas residuales, el riego eficiente y la eficiencia energética en general, lo que contribuiría a mejorar la seguridad hídrica.

El trabajo realizado llega en un momento crítico en el que se reconoce cada vez más que la crisis climática está intrínsecamente ligada a la crisis del agua. Se necesitan más inversiones y una gestión eficaz para desarrollar sistemas de agua, saneamiento e higiene robustos y confiables que puedan resistir cualquier clima. El Resilient Water Accelerator está colaborando con diversas organizaciones financieras y de desarrollo para profundizar el acceso al Mercado Voluntario de Carbono y fortalecer la gestión del riesgo hídrico.