Un estudio global liderado por científicos de la Universidad Estatal de Colorado revela que los efectos de la sequía extrema en pastizales y matorrales, cuya frecuencia se espera que aumente con el cambio climático, han sido subestimados. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el estudio proporciona una cuantificación detallada del impacto de la sequía a corto plazo en estos ecosistemas en seis continentes. Dirigido por la profesora Melinda Smith, el experimento es el primero en generar una comprensión básica de las posibles pérdidas de productividad vegetal en estos ecosistemas cruciales.

Los resultados muestran que la reducción en un proceso clave del ciclo del carbono después de un solo evento de sequía, que ocurre cada 100 años, supera significativamente las pérdidas previamente informadas. Se observó que la pérdida de crecimiento de las plantas aéreas fue un 60% mayor durante sequías extremas en comparación con las menos severas. El enfoque estandarizado y distribuido del estudio abordó diferencias metodológicas previas en la estimación de los impactos de la sequía extrema.

Conocido como el Experimento Internacional de Sequía, la investigación, que se remonta a 2013, involucró a más de 170 autores de instituciones de todo el mundo. Utilizando estructuras de manipulación de lluvia, los científicos redujeron experimentalmente la precipitación natural disponible para los ecosistemas en la mitad de los sitios participantes, imponiendo sequías extremas, mientras que el resto aplicó sequías menos severas para comparación.

La relevancia de los pastizales y matorrales radica en su escala global, cubriendo entre el 30% y el 40% del planeta y almacenando más del 30% de las reservas mundiales de carbono. Estos ecosistemas, vulnerables al cambio climático debido a frecuentes déficits de precipitación, también sustentan industrias clave como la producción ganadera. El estudio proporciona información sobre cómo factores como clima, suelo y tipos de vegetación afectan la respuesta a la sequía, señalando que los sitios más secos son probablemente los más vulnerables, pero la gravedad de la sequía sigue siendo el factor más consistente.

El equipo de investigación actualmente evalúa los datos recopilados durante cuatro años para comprender los impactos de la sequía multianual a nivel mundial. Estos hallazgos ayudarán a mejorar la comprensión de los efectos del cambio climático en estos ecosistemas cruciales.