El horizonte de una ciudad, es decir, la disposición de sus edificios, juega un papel crucial en la seguridad de su población durante las inundaciones urbanas. El aumento de la urbanización y el cambio climático están exacerbando la frecuencia y gravedad de estas inundaciones, lo que plantea una seria amenaza para los peatones.

Investigadores de varias instituciones chinas han estudiado cómo el diseño urbano influye en la seguridad de los peatones durante las inundaciones. Su trabajo, publicado en Physics of Fluids, destaca la importancia de entender cómo las características físicas de una ciudad pueden afectar la vulnerabilidad de sus habitantes ante este tipo de desastres naturales.

A través de experimentos y simulaciones computarizadas, los investigadores exploraron diferentes configuraciones de edificios y calles para determinar cuáles ofrecen una mejor protección contra las inundaciones. Descubrieron que la disposición de los edificios, así como su forma y altura, desempeñan un papel crucial en la mitigación de los riesgos para los peatones.

Los resultados mostraron que los bloques urbanos con edificios dispuestos en línea ofrecen una zona de seguridad al bloquear parte del agua y el viento. Por otro lado, las configuraciones con edificios desplazados y escalonados presentan mayores riesgos debido a una mayor circulación de agua y viento.

Además, se encontró que modificar la forma de los edificios, como redondear o agregar huecos en las esquinas, puede reducir significativamente las áreas de inundación y las velocidades del viento peligrosamente altas. Sin embargo, estas intervenciones también pueden disminuir la zona de seguridad disponible.

El viento emergió como un factor crítico y complejo en la seguridad durante las inundaciones. Aunque en algunos casos puede aumentar la estabilidad de los peatones, en otros puede exacerbar los peligros. Por lo tanto, se sugiere que las ciudades consideren diversas disposiciones de altura de los edificios para mitigar estos impactos negativos del viento.

En resumen, este estudio subraya la importancia de diseñar ciudades de manera que proporcionen un entorno más seguro para sus habitantes durante las inundaciones urbanas. Recomienda considerar configuraciones de bloques cerrados, edificios con formas redondeadas e incluso consultas con expertos en física para abordar adecuadamente estos desafíos.