El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha publicado las primeras estimaciones nacionales de litio en aguas subterráneas, centradas en las que abastecen pozos públicos y privados de agua potable. Este estudio es relevante porque se han asociado bajos niveles de litio en el agua con beneficios para la salud mental, como la reducción de la mortalidad por suicidio, aunque también con posibles efectos negativos, como el autismo y alteraciones en la hormona tiroidea. Hasta ahora, había poca información sobre las concentraciones de litio en el agua potable y sus posibles impactos en la salud.

Melissa Lombard, hidróloga del USGS, destacó que el litio en el agua de pozo no se había monitoreado antes en EE.UU., y que este estudio llena ese vacío, permitiendo a los investigadores de salud explorar mejor cómo la exposición al litio afecta la salud humana. Los hallazgos podrían ayudar a los propietarios de pozos, a las organizaciones de servicios de agua y a las agencias de gestión del agua a entender mejor la presencia de litio y sus posibles consecuencias.

El estudio estima que el litio se encuentra en concentraciones de 30 microgramos por litro o más en pozos en varios estados del oeste y suroeste de EE.UU., así como en algunas áreas del este y noreste. Utilizando un modelo de aprendizaje automático basado en datos de 18.000 pozos, el USGS categorizó las concentraciones de litio en cuatro rangos, desde menos de cuatro microgramos por litro hasta más de 30 microgramos.

Esta investigación se realizó en colaboración con el Instituto de Investigación del Desierto y expertos en salud pública de la Universidad de Toronto. Aunque el litio en el agua potable no está actualmente regulado en EE.UU., este estudio proporciona una base importante para futuros esfuerzos de investigación en salud y podría influir en futuras regulaciones y prácticas de monitoreo.